Mis 5 libros de consulta sobre estrategia, gestión y social media

Siempre me ha gustado contar con el apoyo de libros de gestión. Durante mi etapa en los medios, la editorial Paidos y Ariel me nutrían de libros sobre técnicas de comunicación, gestión de empresas periodísticas, diseño de programas en radio, marketing político y tantas otras publicaciones vinculadas con la comunicación. Después vinieron los de management y gestión de Empresa Activa, ESIC, Alienta y otras editoras más pequeñas.

Como todo en esta vida, hay apocalípticos e integrados, reticentes a encontrar respuesta a las dudas del día a día en estas guías y los que las leen de manera sistemática y tratan de aplicar sus teorías de lectura en lectura. Yo estoy en el punto medio, sigo comprando muchas de estas publicaciones y gran parte se quedan en la estantería, -quizá espere que las ideas se generen por contacto con los libros-. Sin embargo, algunos son consultados a menudo, de ellos he seleccionado 5.

Esta es la lista de los 5 libros relacionados con la gestión profesional consultados con frecuencia en el último año y que recomiendo leer al menos una vez si te dedicas a la prestación de servicios, emprendes, trabajas en el ámbito de la comunicación y debes tomar decisiones de manera frecuente. Todos me han aportado reflexiones útiles con contenidos divulgativos, en un plano más práctico que teórico:

Espero que os sean tan útiles como a mi.

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Empezar como profesional independiente sin morir en el intento

Es probable que seas un emprendedor o emprendedora con una idea en tu cabeza dispuesto a montar tu empresa y generar empleo o puede que en tu caso sólo aspires al autoempleo, a gobernar tu actividad profesional y vivir de tu actividad.

Tienes experiencia, pero no sabes cómo darte a conocer en el mercado, sabes que Internet y las redes sociales pueden darte notoriedad pero también sabes que los resultados son a medio plazo y mientras necesitas generar ingresos ¿qué pasos dar?

La incertidumbre nos hace más austeros y conservadores, lo mismo sucede con las organizaciones, hay una amplia cantera de profesionales independientes en el mercado que pueden colaborar con una organización de manera externa, ya sea por proyectos concretos, para la externalización de un servicio –como puede ser la comunicación–  o mediante una consultoría de interinidad, es decir, permanecer durante un tiempo en una organización, asesorar desde el interior, formar al equipo y dejar que éste continúe la labor iniciada.

Diseña tu plan de acción:

Servicios: ¿Qué tipo de servicios puedes prestar?: considera cuáles son las actividades que te gusta desarrollar, en cuáles te sientes con más capacidad y cuáles te resultan más fáciles de desempeñar y crea tu listado de posibles acciones.

Presentación: Haz una presentación atractiva de los servicios que quieres ofrecer, que puedas remitir o enlazar cuando contactes con posibles clientes.

Público: ¿A quién los puedes ofrecer?: ¿necesitas un contacto directo con tu cliente?, ¿puedes prestar ese servicio desde tu oficina o tu casa?, ¿puedes ofrecer ese servicio a través de la red? Define públicos que podrían estar interesados en lo que puedes ofrecer, escúchalos y conversa con ellos. ¿Cómo? Asiste a reuniones de emprendedores, localiza grupos en Linkedin afines a tu actividad y plantéales preguntas.

Acción: No temas al fracaso ni al rechazo, es la mejor manera de generar confianza en ti mismo.

Precio: el reto de poner precio a tu valor, porque en la actividad profesional –como dice Sergio Fernández– hay una trampa psicológica, nos estamos poniendo precio a nosotros mismos, conecta oportunidades, lo que necesita tu interlocutor y lo que tú le puedes ofrecer para cubrir esa necesidad y pon un precio justo, aprende a vender tu conocimiento y capacidad.

Confianza: es lo que realmente ofreces, la seguridad de que vas a cubrir la necesidad de tu cliente, se honesto y comprométete con aquello que puedas cumplir, generará reputación que sumará confianza para atraer a nuevos clientes. Promete poco y ofrece más de lo esperado.

Constancia: pueden pasar meses de esfuerzo sin que veas los resultados esperados, no desfallezcas, es parte del reto, analiza tu situación como si fueras tu mejor amigo, ¿estás haciendo todo lo que puedes para lograr tus objetivos? Entonces vas por el buen camino, si descubres que hay algo que puedas modificar o mejorar, hazlo.

Comparte tu camino ¿cuáles han sido tus pasos? ¿cuál es tu situación hoy? ¿alguna recomendación? Coméntalo en este post

Concluyo con redes especializadas en difundir la actividad de profesionales freelance, os incluyo algunas:

En inglés:

También hay recursos interesantes como:

Pautas para cambiar un hábito. Ejemplo: gestión de correos con Gmail.

La RAE define hábito como “Modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas”. Desde que Internet forma parte de nuestra rutina hemos adquirido modos de utilizar esta herramienta en nuestra actividad que en ocasiones no son saludables a nuestra productividad.

La revisión convulsiva de correos electrónicos, el acceso intermitente a aplicaciones como Facebook o twitter para conversar, los chats, son canales que nos facilitan gestiones pero también nuevas vías para ser interrumpidos o para procrastinar.

En una sesión sobre gestión del tiempo impartida por Santiago Pérez Castillo, éste definió de modo sencillo cómo actuamos y cómo podríamos abordar un cambio de hábito. Os resumo las ideas clave:

¿Cómo funcionan los hábitos?

  • Son mecanismos que nos hacen automatizar nuestras conductas.
  • Primero hacemos nosotros a los hábitos y luego “ellos nos hacen a nosotros.
  • Funcionan por debajo del nivel de alerta. Son automáticas, no nos cuestan esfuerzo.
  • Eliminamos o adquirimos un hábito sólo cuando somos conscientes de las consecuencias que acarrean: obtener un beneficio/evitar una pérdida.

Si consideras que no estás gestionando bien tu tiempo:

  • Reflexiona sobre tu comportamiento y las consecuencias que acarrea.
  • Define de forma específica y medible el hábito a adquirir.
  • Escribe todos los beneficios que obtendrías por cumplir el hábito.
  • Valora si merece la pena el esfuerzo del cambio de hábito.
  • Planifica el nuevo hábito.
  • Repite 31 veces consecutivamente el nuevo hábito y mide cada día.

Como se menciona en este artículo de El Canasto,  desarrollar hábitos nuevos es difícil y se necesitan entre 18 y 254 días consecutivos para convertir una tarea en un hábito.

Mi nuevo hábito, mantener limpia la bandeja de entrada de mi correo:

Vamos al caso concreto, si eres usuario de Gmail  es muy probable que tu buzón esté lleno de correos sin orden ni concierto, aprovechando los más de 7.000 Mb que puedes albergar en la cuenta. Yo he mejorado la gestión de mis correos gracias a unos minutos de dedicación a organizar y a archivar. Y esta decisión ha influido de manera muy positiva en la gestión diaria de mi trabajo. Os invito a sanear, creo que escritorio en orden y bandejas de correo en orden traen orden a tu cabeza para trabajar,  así que concluyo con un ejemplo práctico y básico, en 3 minutos, del uso de Gmail, sus etiquetas y modo de archivo, por si os anima también a cambiar este hábito :

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